Leer etiquetas

Debes saber

Para la persona diagnosticada con síndrome de quilomicronemia familiar (FCS), tener control sobre sus alimentos es esencial y saber leer las etiquetas marca la diferencia cuando se trata de comprar alimentos.
¿Por que las personas con síndrome de quilomicronemia familiar (FCS) necesitan leer las etiquetas de los alimentos?
Tener el hábito de leer la etiqueta de los alimentos le ayudará a tomar decisiones más saludables. Tenga en cuenta que muchos alimentos se preparan con más grasas de las que imaginamos. Realzan el sabor de la mayoría de las preparaciones, por lo que se utilizan tanto en los alimentos procesados. Recuerda que debes duplicar tu cuidado con la alimentación, ya que el FCS impone restricciones dietéticas que limitan el consumo de grasas hasta en 20 gramos por día, así que esta debes prestar atención a las etiquetas.

¿Cómo se crearon las etiquetas? La industria alimentaria ha pasado por un proceso de "desnaturalización" de los alimentos. Numerosos productos químicos y procedimientos para hacer que los alimentos sean más resistentes, duraderos o sabrosos han hecho que gran parte de lo que se ofrece en los mercados sea poco saludable.

Pero, ¿Cómo leer lo que está escrito en la etiqueta?

Todas las etiquetas de los alimentos llevan la misma información, organizada de la misma manera, para facilitar su lectura.
En la parte superior está la “Porción”, allí el fabricante estipula una cantidad, presentándola de dos formas: en gramos y de la forma más habitual al consumidor (cucharadas, cucharadas de café, etc.).

  • Valor energético (Kcal): Cantidad de energía que liberan los alimentos a nuestro organismo.
  • Hidratos de carbono (carbohidratos): son los nutrientes que aportan la mayor parte de la energía a las células del organismo. Energía que, si no se gasta, se convierte en grasa.
  • Proteínas: son fundamentales para el funcionamiento del organismo, ayudando en la formación de músculos, en la producción de hormonas, sistema inmunológico, transporte de oxígeno y similares.
  • Grasas: también aportan energía a nuestro organismo y representan la suma de todas las grasas (saturadas, no saturadas y trans) en la composición de los alimentos.
  • Grasas saturadas: grasas presentes en alimentos de origen animal (leche, carne, queso y similares) y vegetales (aceite de palma, coco y trans)
  • Grasas trans: presentes en alimentos que tienen grasa vegetal hidrogenada.
  • Fibra alimentaria: ayudan al funcionamiento de los intestinos. Presente en alimentos de origen vegetal.
  • Sodio: los alimentos procesados tienen una gran cantidad. En grandes porciones, pueden contribuir al aumento de presión y desregula la cantidad de agua en el cuerpo.

 

Es necesario prestar atención a las cantidades Debido a restricciones dietéticas, las personas con síndrome de quilomicronemia familiar (FCS) deben saber la cantidad de la porción que se consumirá, ya que la información en las etiquetas no apunta a la cantidad total de alimentos en el paquete.6 Las porciones están predefinidas y un solo paquete puede contener varias de ellas. Es necesario medir con cuidado para asegurarse de que la cantidad realmente separada corresponda a la descrita en la etiqueta.

Aplicaciones que facilitan la lectura de etiquetasPara ayudar a una persona con Síndrome de Quilomicronemia Familiar (FCS) a consumir adecuadamente la cantidad de grasa prescrita en el plan de alimentación, el uso de aplicaciones que ayuden en la lectura de etiquetas puede facilitar la vida diaria. Estas aplicaciones, aunque no están hechas específicamente para quienes tienen FCS, pueden ser de gran ayuda al momento de comprar en el supermercado y variar su menú.